Paciente de 9 años de edad que consultó por obstrucción nasal progresiva, ronquidos intensos, episodios de apnea del sueño y sangrados nasales recurrentes.
La resonancia magnética evidenció un angiofibroma nasofaríngeo juvenil de gran tamaño, una lesión benigna pero altamente vascularizada que ocupaba la rinofaringe y se extendía hacia las fosas nasales, explicando los síntomas del paciente.
Como parte de la planificación quirúrgica, se realizó una angiografía cerebral diagnóstica para identificar las arterias que irrigaban el tumor. Posteriormente se efectuó una embolización selectiva de sus principales vasos nutricios con el objetivo de disminuir significativamente el sangrado durante la cirugía.
Nuestro equipo es centro de referencia en el tratamiento de esta patología mediante cirugía endoscópica endonasal. Esta técnica permite resecar el tumor a través de las fosas nasales, sin incisiones ni cicatrices en el rostro y evitando, en la mayoría de los casos, la necesidad de craneotomías o abordajes faciales abiertos.




